Genómica en uro-oncología: de la estratificación del riesgo a la detección molecular de la enfermedad residual 

Por Marcela Gálvez, MD, MSc

Directora Médico-Científica | Gencell LATAM

El sábado 23 de mayo tuvimos la oportunidad de reunirnos con un grupo selecto de urólogos y uro-oncólogos en Bogotá para explorar, en profundidad, cómo la genómica y la biología molecular están redefiniendo el manejo del cáncer urológico. Lo que comenzó hace décadas como una disciplina centrada en la anatomía y la histología ha evolucionado hasta un paradigma donde las decisiones clínicas más importantes —operar o vigilar, intensificar o desescalar, tratar o monitorizar— se nutren cada vez más del perfil molecular del tumor individual. El Masterclass en Uro-Oncología fue, en ese sentido, una conversación necesaria. A lo largo de la jornada recorrimos cuatro escenarios clínicos concretos donde la información genómica ya tiene un impacto demostrado y medible: la estratificación pronóstica en cáncer de próstata localizado y metastásico, la detección de enfermedad residual mínima en vejiga, el tamizaje de predisposición hereditaria en oncología urológica, y la selección de terapia dirigida en cáncer de próstata metastásico con alteraciones en genes de reparación del ADN. Lo que comparto a continuación es una síntesis clínica de los temas centrales de ese día.

Decipher: ir más allá de Gleason y PSA

Uno de los ejes del Masterclass fue el papel del clasificador genómico Decipher en el manejo del cáncer de próstata localizado y en el escenario post-prostatectomía. La discusión partió de una pregunta que cualquier urólogo se hace cotidianamente: cuando dos pacientes tienen el mismo estadio patológico y el mismo Gleason, ¿por qué uno recae y el otro no?

La respuesta está, en gran medida, en la biología tumoral subyacente. Decipher analiza la expresión de 22 genes asociados a siete vías funcionales del cáncer, relacionados con vías de proliferación, invasión y metástasis, señalización androgénica, angiogénesis, respuesta inmunológica, metabolismo y crecimiento celular, generando un puntaje continuo entre 0 y 1 que predice de forma independiente el riesgo de metástasis a distancia y de mortalidad específica por cáncer de próstata. El promedio de AUC (Area Under de Curve) para la predicción de metástasis solo con base en los factores clínico-patológicos es de 0.69, mientras que para Decipher solo es de 0.80, y la AUC para factores clínico-patológicos + Decipher es de 0.81. (Fuente: promedio de 20 estudios publicados, n = 6.238 pacientes). Este diferencial no es trivial. Significa que Decipher supera en capacidad predictiva a las variables clínicas tradicionales de manera independiente, y que su integración al modelo clínico ofrece la mejor discriminación posible. En términos prácticos, el puntaje orienta decisiones concretas: Puntaje bajo: vigilancia activa diferida, desintensificación del tratamiento, monoterapia en contexto post-quirúrgico, y puntaje alto intervención temprana, terapia multimodal, intensificación del tratamiento sistémico.

Los datos más sólidos provienen de los análisis post-hoc preespecificados de los ensayos fase III NRG/RTOG 0126, 9202, 9413 y 9902, que demostraron el efecto pronóstico independiente del clasificador genómico sobre falla bioquímica, metástasis a distancia (DM), supervivencia libre de metástasis (MFS), mortalidad específica por cáncer (PCSM) y supervivencia global (OS). En pacientes de riesgo intermedio con puntajes bajos, la tasa de DM a 10 años fue del 4%; en aquellos con puntajes altos, del 16%. En cáncer de alto riesgo, la diferencia fue de 6% frente a 26% a 10 años.

Quizás el dato más relevante para la práctica clínica es el impacto sobre la decisión de terapia de deprivación androgénica (ADT). En pacientes con puntaje Decipher bajo, el beneficio absoluto de agregar ADT a largo plazo sobre ADT corta es mínimo (NNT de 33), mientras que en puntajes altos el beneficio es clínicamente significativo (NNT de 9). Esto abre la puerta a una desescalada terapéutica basada en biología (no en intuición clínica) para un subgrupo de pacientes que actualmente recibe tratamiento innecesario con sus consecuentes efectos secundarios.

SignateraTM en cáncer de vejiga músculo-invasivo: la ventana molecular que las imágenes no pueden ver

El cáncer de vejiga músculo-invasivo (MIBC) representa uno de los escenarios urológicos donde la necesidad de biomarcadores moleculares es más urgente. A pesar de los avances en cistectomía radical y quimioterapia neoadyuvante basada en platino, la tasa de recurrencia sigue siendo elevada, y el procesamiento de imágenes convencional no logra detectar la recidiva molecular temprana ni identificar con precisión qué pacientes se beneficiarán de terapia adyuvante. 

SignateraTM es una prueba personalizada basada en información tumoral. A partir del perfil mutacional único del tumor de cada paciente, se diseña un panel de seguimiento individualizado para detectar el ADN tumoral circulante (ctDNA) en sangre periférica con una especificidad superior al 99%. El principio es simple pero poderoso: los niveles de ctDNA caen cuando la carga tumoral disminuye, por ejemplo tras la cirugía, y se elevan antes de que la recidiva sea clínicamente evidente, proporcionando una ventana de detección anticipada. En el estudio de Christensen et al. (J Clin Oncol, 2019), Signatera detectó la recurrencia con una mediana de 96 días de anticipación, en comparación con las imágenes convencionales. 

 La utilidad clínica de Signatera en el MIBC se estructura a lo largo de todo el continuo de la enfermedad. Antes de la quimioterapia neoadyuvante, la positividad en Signatera identifica pacientes de alto riesgo en el momento del diagnóstico (aquellos con menor supervivencia global y mayor probabilidad de progresión sistémica subclínica). Antes de cistectomía, la positividad predice recurrencia a pesar de la terapia previa, sugiriendo enfermedad sistémica residual no visible en imágenes. Después de cistectomía, el estado negativo en Signatera se asoció a una supervivencia global del 100% en el estudio de referencia, mientras que los pacientes positivos mantuvieron un riesgo alto de recaída. 

Pero la evidencia que más resonó en el Masterclass fue la publicada en The New England Journal of Medicine en 2025: el ensayo IMvigor011. Este estudio fase III evaluó el uso de atezolizumab adyuvante guiado por ctDNA en pacientes con MIBC post-cistectomía. Los resultados son paradigmáticos: Los pacientes persistentemente negativos en Signatera mantuvieron supervivencia excelente con observación sola. El 97.1% libre de eventos a los 40 meses, sin necesidad de terapia adyuvante. Por otro lado, los pacientes positivos mediante Signatera, tratados con atezolizumab, tuvieron una mejora del 41% en OS y más del doble de supervivencia libre de enfermedad (DFS) versus placebo (TR estratificado = 0.59; P = 0.0131). 

 IMvigor011 no solo valida el valor pronóstico de Signatera, sino que lo convierte en un instrumento que orienta activamente quién debe recibir inmunoterapia adyuvante y quién puede evitarla con seguridad. Este es el tipo de evidencia que redefine una práctica clínica: dejar de tratar a todos para tratar a quienes realmente se benefician. 

OncoScreen: el riesgo hereditario como punto de partida del tratamiento

El cáncer hereditario ha sido durante mucho tiempo una conversación paralela al manejo oncológico activo. Esto está cambiando de manera sustancial. Hoy sabemos que más del 50% de las variantes patogénicas en cáncer hereditario no se encuentran en BRCA1 ni en BRCA2, y que el fenotipo clínico aislado rara vez identifica con precisión el gen responsable. 

OncoScreen es el panel multigénico de cáncer hereditario de Gencell, disponible en dos configuraciones: 60 y 94 genes. Detecta variantes germinales clínicamente relevantes (incluyendo SNVs, InDels y CNVs) asociadas a predisposición hereditaria a 16 tipos de cáncer, con una profundidad media de cobertura superior a 1000x. Las guías NCCN en su versión 3 del 2026 respaldan explícitamente el uso de paneles multigénicos frente a la prueba secuencial gen por gen, precisamente porque el cáncer hereditario es genéticamente heterogéneo y la evaluación simultánea aumenta la tasa de detección, optimiza tiempos y permite decisiones clínicas personalizadas. 

En el contexto del Masterclass, el énfasis estuvo en las implicaciones terapéuticas directas del diagnóstico germinal en oncología urológica. Variantes patogénicas en genes como BRCA1, BRCA2, ATM, CHEK2 o PALB2 no solo definen riesgo familiar: en el escenario metastásico, orientan la selección de inhibidores de PARP. El diagnóstico germinal y el diagnóstico somático no son ejercicios paralelos, son complementarios y, en muchos pacientes, el resultado germinal informa tanto la decisión terapéutica propia como el estudio de familiares en riesgo. 

ProScan-HRR: cuando el tumor habla, la terapia escucha

Aproximadamente el 20% de los pacientes con cáncer de próstata metastásico tiene alteraciones en genes de la vía de reparación por recombinación homóloga (HRR). Estas alteraciones (somáticas, germinales, o ambas) tienen consecuencias clínicas directas: mayor agresividad tumoral, mayor probabilidad de progresión, y valor predictivo de respuesta a inhibidores de PARP. 

ProScan-HRR es el panel somático multigénico de Gencell diseñado específicamente para este escenario. Analiza 24 genes de la vía HRR incluyendo BRCA1, BRCA2, ATM, CDK12, PALB2, CHEK1, CHEK2, RAD51B, RAD51C, RAD51D, entre otros, en tejido tumoral (FFEP), pieza quirúrgica, biopsia líquida (ctDNA) o muestra germinal (sangre, saliva o swab bucal). La cobertura supera el 98% de las regiones codificantes con profundidad media mayor a 1000x. 

La base de evidencia que respalda el análisis HRR en cáncer de próstata metastásico es sólida y creciente: los ensayos TOPARP-A y B establecieron la primera demostración de respuesta a olaparib en pacientes con alteraciones HRR; PROfound confirmó el beneficio de olaparib frente a inhibidores de la señalización del receptor androgénico (ARSI) en pacientes con mutaciones BRCA1, BRCA2 y ATM; TRITON2/3 validó rucaparib en mutaciones BRCA; y GALAHAD demostró la eficacia de niraparib en este contexto. Las guías NCCN 2026 y ESMO 2026 coinciden en recomendar la evaluación de genes HRR (tanto somáticos como germinales) como parte del manejo estándar del cáncer de próstata metastásico. 

ProScan-HRR permite alinear esta evidencia con la práctica local: identificar qué pacientes tienen biomarcadores accionables, facilitar el acceso a terapias dirigidas disponibles en la región, y hacer que el manejo molecular del cáncer de próstata avanzado sea una realidad clínica —no solo una aspiración académica. 

Una reflexión final

Durante el Masterclass, regresamos repetidamente a una idea que me parece fundamental: la genómica no es un nivel de complejidad adicional en el manejo del cáncer, es la pieza que le da coherencia biológica a decisiones clínicas y terapéuticas que de otro modo permanecerían inciertas. No se trata de hacer más pruebas; se trata de hacer las pruebas correctas, en el momento correcto, para el paciente correcto. 

En Gencell llevamos más de 15 años construyendo la infraestructura diagnóstica, el talento científico y las alianzas necesarias para que esa promesa no sea solo retórica. Somos el primer hub latinoamericano de secuenciación de nueva generación, con presencia en más de seis países de la región, y nuestro compromiso es que cada médico que necesite información molecular para tomar una decisión clínica la tenga disponible, interpretada con rigor, en tiempo oportuno. 

El camino hacia la medicina de precisión en uro-oncología ya está trazado. La evidencia existe. Las herramientas están disponibles. Lo que hace la diferencia ahora es la integración entre el clínico, el patólogo, el genetista y el laboratorio, para que la biología tumoral deje de ser un dato de investigación y se convierta en parte natural de la consulta urológica cotidiana. 

 ¿Tienes un caso donde necesites apoyo en la interpretación molecular o en la selección de prueba? Nuestro equipo médico-científico está disponible para acompañarte. Escríbenos a servicioalcliente@gencellpharma.com o visita gencellpharma.com 

Marcela Gálvez 

Directora Médico-Científica | Gencell LATAM 
mgalvezb@labgencell.com 

Referencias principales 

  • Spratt DE et al. J Clin Oncol. 2019;36:581–590. (NRG/RTOG 0126 — Decipher, riesgo intermedio) 
  • Spratt DE et al. Int J Radiat Oncol Biol Phys. 2023;117:370–377. (NRG/RTOG 9202/9413/9902 — Decipher, alto riesgo) 
  • Powles T et al. ctDNA-Guided Adjuvant Atezolizumab in Muscle-Invasive Bladder Cancer (IMvigor011). N Engl J Med. 2025. 
  • Christensen E et al. J Clin Oncol. 2019;37(18):1547–1557. (Signatera en cáncer de vejiga) 
  • de Bono J et al. Olaparib for Metastatic Castration-Resistant Prostate Cancer. N Engl J Med. 2020;382:2091–2102. (PROfound) 
  • Fizazi K et al. Advanced and metastatic prostate cancer: ESMO Clinical Practice Guideline. Annals of Oncology. 2026. 
  • NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology. Prostate Cancer. Versión 2026. 
  • NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology. Genetic/Familial High-Risk Assessment: Breast, Ovarian, Pancreatic and Prostate. Version 1.2025. 
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